martes, 2 de febrero de 2010

El Pelado y la Mocosa


Él se amasijaba en el laburo, 
era capo en un seguro 
con casaquinta en un country de pilar
El colesterol hasta las tetas, 
cuatro pelos en la maceta 
que se estaban por piantar

Él fumaba puros por las noches 
con compañeros de pocker 
que no lo podían ni ver
Y garpaba en panamericana 
por una mina en la cama 
cada primero de mes

Ella andaba siempre con mocosos 
que se iban al matogrosso 
a practicar meditación trascendental
Libros de tarot y dalai lama, 
saltaba de cama en cama, 
marihuana, amor y paz.

El paño con las artesanías 
no paraba la alcancía 
y tenía que compartir el alquiler
La rebuscaba de camarera 
pero se iba con cualquiera 
que le hablara bien del che.

Y ahora él le pide que vuelva 
a su country de pilar
Porque las noches se llenan 
de fantasmas y de penas 
cada vez que ella se va

Y ahora él le pide que vuelva 
a su country de pilar
Porque la guita no alcanza 
y el alma no tiene panza 
cada vez que ella se va.

Ella andaba siempre en bicicleta, 
daba guita a los franelas, 
le gustaban las remeras de greenpeace
Él no conocía las alpargatas, 
se aflojaba la corbata solamente pa´ dormir

Ella le sonreía a todo el mundo 
y a los perros vagabundos 
los llevaba hasta su casa pa´ dormir
Él montaba el pingo en la oficina 
si veía que alguna mina le dejaba de escribir.

Ella y el colirio en la mochila, 
era militante activa 
en contra de los palmitos y el atún
Él no se había ido nunca de picnic 
y arrancaba con el whisky a la hora del vermouth

Ella andaba con malabaristas, 
tatuadores y murguistas, 
perogrullos del sanpedro y el hachís
Él se atragantaba con pericias 
y la biaba de noticias financieras del clarín

Y ahora él le pide que vuelva 
a su country de pilar
Porque las noches se llenan de fantasmas 
y de penas cada vez que ella se va.
Y ahora él le pide que vuelva 
a su country de pilar
Porque la guita no alcanza 
y el alma no tiene panza 
cada vez que ella se va.

La guardia Hereje


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